La Madre Tierra y nuestra gran PRUEBA
Nuestra Madre Tierra nos está hablando en el presente, con sus fuertes cambios en el clima, con sus movimientos sísmicos, y demás. El cosmos también nos está hablando, el Sol se comporta de forma inesperada, llegan diversas energías desde el espacio que la ciencia no entiende del todo…
Como si fuese un capullo que ciega toda la luz, las catástrofes naturales nos envuelven en el dolor, causando miedo, caos e incertidumbre. Lágrimas y lamentos parecerían anunciar que el fin se aproxima. Lo mismo sucede con la oruga cuando comienza su metamorfosis: siente que se acerca su hora, cree que morirá, desconoce que dejará de arrastrarse para volar por la vida desplegando sus hermosas alas.
Confía. La transformación se acelera. Esta es la gran prueba.
La fe es tu mejor aliada.
Estar centrado en el corazón te permitirá ver más allá del temor. Sabrás que en lo que otros llaman desgracia habita la gracia que nos hace más humanos. Allí donde tu mente vea caos, tu corazón verá el esperado cambio que nos conmueve y eleva. Comprobarás que no existen las fronteras, sino el amor en acción revelándose en campañas solidarias, actos heroicos, gestos nobles y manos hermanas que se entrelazan para engendrar un cálido entramado luminoso.
Algunas personas en el presente se preocupan y se enfocan en un “fin del mundo” catastrófico, pero preferible es estar serenos, situarnos en nuestro corazón, y enfocarnos en un Mundo Nuevo en donde la Paz, la Alegría, la Unidad, Armonía, Amor y Compasión entre todos los seres sea lo habitual y lo cotidiano.
Por más que te sientas fatigado persiste confiando, continua amando. Abre aún más tu corazón. Con la agitación externa reconoceremos si la paz era interna o se debía a un entorno calmo. Somos orugas viviendo la transmutación que nos hará renacer en la luz de la consciencia. La gran prueba consiste en continuar con fe, por el camino del amor, aceptando lo que suceda porque todo, absolutamente todo, nos ayuda a sensibilizarnos, humanizarnos y evolucionar.

Los procesos de cambios y transformaciones se presentan tan intensos y continuos movilizados por diferentes energías que llegan desde el centro galáctico y desde los planetas que ya no tenemos registro claro de cuándo nos suceden las cosas. Cada uno en su tiempo propio está teniendo vuelcos imprevistos.
Hay energías y estados de consciencia tan nuevos que la mayoría de las personas aún no pueden definir su naturaleza. Las nuevas energías se están anclando lentamente en nosotros. Aún así sabemos que lo nuevo nos acerca hacia una consciencia de autenticidad, unicidad, claridad, integración y amor verdadero. Hay necesidad de salir de la dualidad, la falsedad, la mentira, decir la verdad de nuestro corazón.
Y es así todo está cambiando su nivel vibratorio. Ya nada será igual. Aunque las noticias sostengan lo contrario, no temas. Permanece en luz, en armonía. No hay muertos que llorar, sólo espíritus que celebrar por haber tenido el inmenso valor de animarse a vivir esta fantástica experiencia humana de religar el cielo y la Tierra. Nada muere, todo se transforma. Simplemente debemos abrirnos y no resistir los cambios que están ayudando al florecimiento de la nueva humanidad.
Si observamos detenidamente los movimientos sociales, veremos que donde hay fuertes tendencias de ambición y egoísmo, al poco tiempo no hay nada construido y los egos humanos se caen. Por otro lado, donde se reúne un grupo de personas desde el amor incondicional, la solidaridad, la aceptación mutua, comienzan a florecer las nuevas formas de vida.

Por ahora las cosas parecen confusas, en la superficie aparece más caos y violencia que buenas acciones, pero si nos quedamos en la visión del caos, no podremos prestar atención a las nuevas ideas y tendencias que están surgiendo dentro de nosotros. Hay una fuerza interior que pulsa por expresarse hacia fuera. Pero si aún tienes miedo de lo que dirán de ti, de perder tu estatus social o profesional, te estás des potencializando
Este es un tiempo de visionarios, de aquellos que se animan a sembrar en el desierto, con la absoluta confianza de que están sembrando en una tierra fértil. Sólo aquellos que tengan la seguridad absoluta del renacimiento de la humanidad en su corazón, podrán sostener como pilares de luz las energías de transformación de estos tiempos.
La clave es convertirnos en Seres Verdaderos, permaneciendo fieles a nosotros mismos sin importar lo que nos depare la vida. Sólo así podremos recuperar nuestro poder personal y modificar nuestra vida hacia lo auténtico y esencial.
Crea nuevas formas de organizarte, de trabajar, nuevas estructuras con mayor equilibrio para todos. Enfrenta desafíos. Cuando lo viejo se encuentra con lo nuevo, siempre se producen resistencias dado que evolucionamos hacia otros sistemas totalmente diferentes y complejos, no tengas miedo al cambio, anímate a ser visionario.
Entonces, el proceso es desde el espíritu hacia la materia. Desde los planos más sutiles se produce la transformación que desciende al plano material transformando la realidad cotidiana.
Es decir, en los próximos años habrá intensas fuerzas regeneradoras operando sobre lo viejo. Por lo tanto, todo aquello que no sea auténtico y no esté integrado será llevado hacia su finalización. En pocas palabras, sólo lo genuino y transparente podrá echar raíces en la Nueva Tierra de nuestros corazones. Es la Esencia de vida que se nos manifiesta en el presente para evolucionar desde una nueva perspectiva. Es tiempo de desafíos y transformaciones en nuestros proyectos de vida.
Hay que ser auténticos y estar en armonía entre la mente y el corazón. Si tu corazón no te apoya, piensa tres veces antes de actuar y regresa a preguntar a tu sabiduría interior cual es el camino con corazón.
Como humanidad estamos atravesando un renacimiento nunca antes vivido. Cada uno de nosotros, como parte de esta humanidad está superando la negación o la racionalización de “como debería ser esto o aquello”, o “por qué a mí, si soy una persona correcta”.
Somos seres espirituales realizando una experiencia humana para lograr la evolución de la conciencia.
En general el humano para sentirse seguro emocionalmente y construir su identidad social se apoya en las creencias y la cultura de su época. Un paso importante para integrarnos es reconciliarnos con el pasado, con nuestros ancestros. El desafío es sanar las heridas de nuestra historia, personal y colectiva, donde siempre hemos estados divididos entre los unos y los otros. Nos hicieron creer que una postura es mejor que otra dividiendo nuestra conciencia entre buenos y malos.
Ahora la tarea es sanar las divisiones y regresar a la unidad, a nuestro Ser Divino, la Reintegración con todo lo creado.
Es hora de reconciliarnos primero desde nosotros mismos, de no querer ser otra persona de aquella que realmente somos, porque la división parte desde uno mismo, no desde el otro. Es muy bueno también llevar este estado de gratitud a nuestros ancestros, reconociéndolos y honrándolos. Cuando abrazamos desde el corazón a cada uno de nuestra familia y nos reconciliamos con el pasado, comienza el camino de reintegración de nuestras energías psíquicas, redefinimos los vínculos, sanamos heridas, recuperamos energías estancadas en un pasado que ya no sirve más. Cerrando sanamente los ciclos del pasado, disponemos de energías para nuestras acciones futuras.
En este tablero de la humanidad, a algunos les toca expandir la consciencia hacia la activación de los cuerpos de Luz y otros harán el trabajo de reconexión con los ancestros, generando de esta manera un juego que nos permite echar raíces fuertes y sólidas para seguir creciendo en nuestra evolución espiritual.
Tenemos la oportunidad de transformar y avanzar hacia la
tierra que realmente queremos manifestar.
Mi abundancia y prosperidad no depende de mi profesión, de mi trabajo,
de la situación del país; la verdadera fuente está en mi.
La Abundancia y Prosperidad es ilimitada, es Todo en el Universo.
Es mi única fuente.
Porque tu hogar es mi corazón y mío es el tuyo.
Somos todo lo que es, todo lo que fue y todo lo que será.
BIBLIOGRAFÍA
Julio Pagano
Caminos al Ser
Reeditado y Corregido por www.yosoyluz.cl











descubierto con respecto a la estructura del universo, se habla que estas seis frecuencias están aparejadas con lo que es la secuencia primordial de emanación, como estructura geométrica para la creación de todo el universo, o sea estamos hablando de algo de significación increíble.”
además como “Prana” cuyas manifestaciones energéticas pasan a ser subproductos de ese esencial y omnipresente “Prana” que todo lo inter penetra.

La manera más sencilla de hacer que armonicen tus frecuencias vibratorias con las de tus deseos, es que “imagines” que ya lo tienes, que al imaginarlo “sientas” la maravilla de gozar aquello que deseabas, creer que ya lo tienes en tu experiencia de vida, dirigir tus pensamientos al disfrute como de ya tener aquello que deseas…, y con la práctica de esta poderosísima recomendación propia de una Nueva Conciencia, te mantendrás en la frecuencia vibratoria necesaria para que “permitas” así que aquello que deseas se manifieste en tu experiencia de vida.”
despertando una conciencia cósmica, es imperativo realizar una preparación tanto física como espiritual, en la cual se suba la Frecuencia vibratoria de 35.000 ciclos a 50.0000 o 70.000 ciclos átomo por segundo, para ayudar al despertar del hombre de esa conciencia cósmica y para adecuarse a los cambios que se están sucediendo que son inevitables e imparables, no son ni malos ni buenos, solo forman parte de la evolución del hombre y del planeta.
extraterrestres, o seres de la naturaleza como los devas, guías espirituales y otros por el estilo, no hablamos de otra cosa sino de personas capaces de trascender sus cinco sentidos básicos.
Este fenómeno se llama resonancia y en esto consiste la interacción o intercambio de información entre dos universos. Cuando hablamos de electromagnetismo hablamos de la energía detrás de todas las cosas. La única diferencia entre el magnetismo y de la luz visible es la frecuencia de movimiento de las ondas de energía. Al fin y al cabo los colores no son otra cosa que la interpretación que hace nuestro cerebro sobre diferentes frecuencias de movimiento de luz visible. Lo mismo sucede cuando hablamos de frío y calor. Una vez más estamos hablando de la interpretación de nuestro cerebro sobre diferentes frecuencias de movimiento molecular. En este sentido la física no hace otra cosa que confirmar la creencia de que, en última instancia, todo en el universo se compone de vibraciones a diferentes frecuencias. Si se cambia la frecuencia de una vibración, se cambia la naturaleza de la partícula definida por esa vibración.
de energía y su vibración decaen, nos enfermamos o incluso morimos. Está más que comprobado que nuestros pensamientos inciden sobre este nivel de energía y vibración y son capaces de acelerar o detener su frecuencia y es por esto que cuanto más nos acercamos a las vibraciones elevadas (amor) mejor nos sentimos y disponemos de una mayor cantidad de energía.
humana. La cuarta dimensión (el tiempo) es susceptible a la consciencia y percibida por ella. Hoy en día es muy claro sentir que uno hace más cosas en menos tiempo o, puesto en otras palabras, que el tiempo pasa mucho más rápido y el día es más corto aunque los relojes sigan contando 24 horas. Al estar tanto los relojes como nosotros dentro de la misma dimensión, no percibimos la diferencia. Esto quedó explicado en un experimento hipotético de Einstein en donde dos personas con relojes sincronizados, una de ellas es enviado fuera al espacio durante un tiempo equis, al regresar habrá habido una diferencia en la hora de su relojes aunque para cada una de estas personas y en especial la que ha sido enviada al espacio, no haya habido una diferencia. Esto se debe a que tanto del observador como el reloj están dentro de la misma dimensión.











Esos incesantes pensamientos, EGOS, que invaden nuestra mente constantemente, con una charla interminable, que nos dicen que hacer a cada instante y nos hace recrearnos en nuestro pasado rememorando hechos ya pasados y siempre repetitivos o planificando y proyectándose hacia el futuro y mientras nuestra vida, nuestro presente pasa por nuestro lado sin darnos cuenta…perdiendo de vivir momentos maravillosos, únicos, negándonos el derecho a vivir la vida plenamente con un 100 por ciento de nuestra atención en cada momento de nuestra existencia. Y así nos estamos perdiendo lo mejor, el disfrutar la vida en el AQUÍ Y EL AHORA.
progresivo y aumenta el flujo eléctrico.
con tu cuerpo. Mantén parte de la atención dentro de ti; no dejes que toda ella fluya hacia fuera. Siente tu cuerpo desde dentro como un campo magnético unificado. Es casi como si estuvieras escuchando o leyendo con todo tu cuerpo. Practica esto en los próximos días y semanas.
El verdadero amor no tiene contrario. Si su «amor» tiene un contrario, entonces no es amor sino una fuerte necesidad del ego de un sentido más profundo y completo de sí mismo, una necesidad que la otra persona llena temporalmente. Es el sustituto del ego para la salvación y, por un corto tiempo, casi se siente como la salvación.
la infelicidad que ya hay en usted. Toda adicción hace eso. Toda adicción llega a un punto en el que ya no funciona para usted y entonces usted siente el dolor más intensamente que nunca.



Fijación: Rabia
Tipo tres: La Vanidad
Tipo Cuatro: La Envidia (Melancólico, romántico)
Tipo Cinco. La Avaricia (Observador, Acaparador)
Tipo SEIS. LA COBARDÍA . (Servidor, inseguro)
Tipo SIETE. LA GULA. (Inestable, disfrutador)
Tipo OCHO. LA LUJURIA. (Justiciero, avasallador)
Pasión: Pereza, acidia
perpetua la pérdida de contacto con el Ser. Se trata de una enseñanza significativa y útil, y ya constituye un avance, en términos de orientación espiritual, sobre las publicaciones relacionadas con el Eneagrama que no acentúan la relación del ego con la pérdida de contacto con el Ser. Pero el análisis de Naranjo contempla la relación entre los enea-tipos y el Ser de un modo muy general. No muestra el porqué y el dónde se originan las diferencias entre los enea-tipos. Naranjo utiliza el concepto de Ser, o Esencia, de un modo muy general, sin hacer referencias a las diferentes formas objetivas de experimentarlos, como hace el Eneagrama de las Ideas Santas.





